El funeral de Michael Jackson, que duró poco más de 4 horas, según la CNN tuvo más espectadores que los funerales de la princesa Diana en el 2004. Y fue visto en directo por cientos de televisoras de canal abierta alrededor del mundo y por supuesto por la red.
El presidente Obama que se encontraba en Moscú dijo que Jackson es el artista más grande de nuestra generación y que hay que decir lo mejor acerca de él, y así fue. Mi compañera más sensible de la chamba Elisa, estaba con el alma en la boca, cuando vio la carroza que lo trasladaba al Coliseo Staples Center por las autopistas llanas, vacías. En los Angeles sí hubo paro de transportistas pero por la exequias de Jakson, se imaginan que su cuerpo remozado despues de dos autopsias soporte encima el infierno de un embotellamiento?… En fin.
Con música en vivo y una pantalla gigante donde proyectaron imágenes del cantante, la despedida , fue digamos, discreta, si Michael Jackson la hubiera planificado tal vez habría montado un paraíso celestial con elefantes blancos alados y hadas andróginas, A pesar de ello decenas de artistas consagrados y novels le rindieron un sentido homenaje. El niño inglés que se rompió el alma cantando parecía una reencarnación en vivo, me estremeció.
Días antes del sepelio un estúpido rumor invadió los medios, el demandante por abuso sexual ahora todo un hombrecito (¿), habría pedido perdón POR LEVANTAR FALSOS TESTIMONIO q por su padre angurriento. Lamentablemente esa versión fue desmentida, El chico nunca se retracto. Lamentablemente digo porque me hubiera gustado que se vaya limpio a donde se vaya, una persona tan genial. Una vez más… nadie es perfecto. Hasta pronto Michael de mi niñez, porque después no sé en qué te convertiste…





